>> Informes
Los museos y el uso de la TIC
Ya hace unos cuantos años que las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) forman parte de nuestra vida, por lo que han ido perdiendo el apelativo de nuevas tecnologías para convertirse sencillamente en TIC. Poco a poco estas tecnologías se han ido incorporado a los diversos ámbitos profesionales y, en general, de nuestra vida. Se ha hablado mucho en los últimos años del potencial de la Web para incrementar el acceso a los museos y abrirlos a nuevos públicos.
Hoy hay consenso en que el quehacer principal del museo está relacionado con su función de mediador social, dejando de ser solamente una instutición que almacena y se mantiene aislada de la sociedad a la que sirve. La incorporación de las TIC en este ámbito fortalece la función comunicativa del museo y refuerza otras funciones tradicionales como la función educativa, siempre buscando la complementariedad (en forma de programas educativos, actividades, adaptación de diseño, accesibilidad, etc.).
Como un museo, el sitio Web no puede ser solo proveedor de información sobre la colección, sino que debe provocar interacción. Sin embargo, cuando se revisa la calidad, por ejemplo el diseño del sitio Web y si fueron tomadas en cuenta las necesidades y expectativas del usuario, las respuestas son casi siempre negativas. Esto generalmente sucede porque en muchos casos la creación del sitio Web está basada más en el entusiasmo de un miembro del museo o un grupo de amigos del museo que en una iniciativa coordinada para ofrecer un sito Web “museológico”. Incluso, según el ILAM (Instituto Latinoamericano de Museos) muchos museos de América Latina ignoran la existencia de un sitio web o una página web que los representa, pues sucede que están hechos muy frecuentemente por empresas de turismo, instancias gubernamentales, iniciativas personales, entre otras. Por lo tanto la información ofrecida no necesariamente refleja el museo y tampoco responde a sus necesidades sino a la de su creador. Además, en la mayoría de los casos la difusión está enfocada al sector turístico y la promoción de un destino específico, y no presentan las ofertas y servicios que ofrece el museo.
María Piacente introduce la siguiente categorización de los museos virtuales: “ Folletos virtuales”, con la publicación de la información básica de promoción del museo, como por ejemplo información sobre la historia del museo, la colección y datos para la visita; “museos en el mundo virtual” donde el mismo museo está presentado en línea, con recorridos virtuales, mapas del museo, etc. y, los “museos verdaderamente interactivos” que guardan alguna relación con el museo físico pero también incorporan elementos nuevos posibles solamente en el ámbito digital y actividades interactivas con el público.
Por otro lado, hay que cuidar que el uso de las TIC no signifique solo un envoltorio de modernidad vacío de contenido didáctico. Es decir, no se trata de hacer un uso indiscriminado de las TIC como resultado de la presión social y mediática, sino adaptar este recurso tecnológico a unas necesidades específicas.
La página web de un museo debe ser en todo momento un elemento vivo, o sea debe convertirse en una herramienta que no solo proporciones informaciones básicas ( como los horarios y las formas de acceso) sino que impulse realmente por su diseño y contenido al usuario a hacer uso en forma continuada de dicha página.
Un buen ejemplo: En 2001 el Instituto de Cultura de Barcelona creó el programa “Observatorio Científico de la Ciudad Mediterránea” (OCCM), como una manera de contribuir desde los museos tradicionales al desarrollo de la sociedad de la información.
En la actualidad lo integran seis Instituciones: el Museo de Zoología y el Museo de Geología de Barcelona, el Jardín Botánico y el Instituto Botánico de Barcelona, El Museo Geológico del Seminario de Barcelona y el Instituto Paleontológico.
Las actividades del OCCM se basan en los productos digitales y se complementan con acciones presenciales. Se ha querido articular la comunicación alrededor de los siguientes actores: Institución pública, científicos, técnicos, docentes y público valiéndose del uso de Internet para superar barreras como la distancia, el tiempo y los altos costos económicos.
Portal medciencies: Se trata de un portal de difusión científica y patrimonial y colaboran un gran número de Instituciones y profesionales de diferentes áreas del conocimiento. El portal medciencies (http://www.bcn.es/medciencies) en la actualidad se encuentra entre las 20 páginas más consultadas del Ayuntamiento de Barcelona.
Revista Talaia: Se trata de un boletín de cultura científica integrado por tres secciones: Opinión, noticias y Recursos. Se edita en castellano, inglés y catalán.
Mediateca: se trata de un servicio que busca proporcionar información científica y patrimonial al público en general, desde su casa o a través de los puntos establecidos en 5 de los museos que participan. Se busca que las personas que lo ven a través de la red se interesen en realizar la visita presencial. Se puede consultar a través del portal medciencies.
Itinerarios urbanos medioambientales: Han sido concebidos como una herramienta para el conocimiento de la ciudad. Los itinerarios parten de la observación de la ciudad e incluyen áreas de: geología, botánica, zoología, ecología, historia de la ciencia e historia urbana, y ambientes sonoros.
En el caso de OCCM se puede apreciar cómo seis museos de ciencias de Barcelona han puesto en marcha un programa que les ha permitido el acceso a nuevas formas de comunicación y a nuevos públicos. Se trata de favorecer la complementariedad entre lo presencial y lo virtual priorizando en una las actividades que no pueden realizarse en la otra.
Las TIC ofrecen la oportunidad a las entidades convencionales de poder estar también a la vanguardia y convertirse así en Instituciones no solo competitivas sino eficaces para la sociedad en la que están inmersas.
Cintia Natalia Demarchi
cintiademarchi@aat-ar.org
Proyecto TEDEL
Coordinadora local
Villa Ángela (Chaco)
|